
Adolf Hitler, como algunos saben, fue un artista frustrado. En una de esas si su profesor de Arte lo hubiera ayudado un poquito más y apreciado su “”particular estilo en vez de defenestrarlo, hoy en día leeríamos su nombre en libros a la par de Andy Warhol, y no vinculado a la palabra Guerra Mundial. Quizás.
Lo interesante de esta inmerecida exposición (y no sólo por criterios estéticos), es el cartel que acompaña la nota. Con sólo dos elementos pertinentes al tema que promociona el diseñador nos regala un afiche más interesante que la misma exposición que promociona.
Si les interesa contemplar las pinturas de este siniestro eprsonaje, pueden hacerlo en “Libre opinión”.
via Portafolio


















Me encantó el afiche…
Hitler era un sorete, pero qué bueno quedó el afiche.